Andrea Perales Covarrubias, al realizar esta primera exposición individual de carrera, adapta su personal uso de la cianotipia y la trama abierta de costales de plástico para crear una instalación arquitectónica diseñada específicamente para las paredes y una ventana de la Galería Plomo. Con esta ambientación espacial, Andrea subraya la vital importancia que los espacios y la propia privacidad han adquirido en la actual era del COVID-19 y la consecuente cuarentena a la que nos ha confinado esta pandemia.

Viajera infatigable por México y el mundo, Andrea ha desarrollado una especial sensibilidad sobre la carga histórica y cultural de los materiales; además de estar interesada en sus cualidades formales, plásticas y de representación, utiliza lo que ella llama la “traducción” de un material, proceso o contexto cultural, a otro. Ella asocia su fijación con este concepto de traducción a que nació en una ciudad fronteriza como Matamoros, y donde el hecho de haber estudiado desde niña en los Estados Unidos la obligó al principio a estar continuamente traduciendo del inglés al español y viceversa. Andrea considera que en el proceso de la traducción “algo pierdes pero algo puedes ganar”, como en ciertas palabras en inglés que no tienen un equivalente en español, pero pueden ser reinterpretadas de múltiples maneras.

La cianotipia es una antigua técnica fotográfica monocromática que Andrea utiliza para imprimir una cuadrícula de cuerda sobre telas que luego segmenta y une a manera de los famosos Patchwork Quilt norteamericanos del siglo XIX, edredones formados con múltiples fragmentos de tela cosidos por sus lados. Es notable que la blanquecina retícula impresa a veces llega armónicamente a reconectarse entre un recuadro recortado y otro; esto crea un continuo bidimensional que hace dialogar con más fuerza la disposición ondulante y aparentemente tridimensional de las retículas que dominan la superficie de toda la pieza, efecto que evoca a los mosaicos azules venecianos de una piscina distorsionados por el movimiento del agua y sus reflejos de luz. En términos de traducción, estas obras de Andrea resultan de una arpilla que es traducida a una “foto” solar o cianotipia y la cual a su vez es segmentada y traducida a un Patchwork Quilt ; camino paralelo desarrollado en las arpillas para cebollas al ser convertidas en un tejido que tiende a lo bidimensional.